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SERVICIOS SOCIOCULTURALES Y A LA COMUNIDAD - BURGOS

ONGD EN BURGOS

ONG Burgos lidera la cooperación al desarrollo

En la región. Las administraciones local, provincial y regional, con la treintena de ONGD que operan desde Burgos, promovieron más de medio centenar de proyectos con 5 millones de presupuesto.

Estas organizaciones no gubernamentales para el desarrollo cuentan con 500 activos voluntarios, y se calcula que el 10 por ciento de los castellanoleoneses son socios de alguna.

diariodeburgos.es

R.P.B. / Burgos

Burgos destinó el pasado año cerca de 5 millones de euros a más de medio centenar de proyectos de cooperación para el desarrollo, una cifra altísima que proporcionalmente podría equipararse a las que asignan las tres provincias vascas o Navarra, que están a la vanguardia. En Castilla y León, es la provincia más ‘solidaria’, concepto, por otro lado, lleno de matices. La treintena de ONGD que operan en Burgos, con 500 activos voluntarios y varios miles de asociados, hacen posible -en la medida de lo imposible- intentar hacer más habitable ese mundo que sólo vemos en la televisión, ese cosmos gigantesco donde la miseria, la hambruna, las enfermedades y la estulticia campan a sus anchas ante la ceguera y la permisividad de casi todos.
Luis Garmendia y Carmen Díaz, portavoz y responsable de la comisión de medios de comunicación, respectivamente, de la Unidad Territorial de la Coordinadora de ONGD valoran positivamente la labor que, estrechamente con las instituciones, llevan a cabo anualmente. Y son optimistas respecto al futuro. No en vano, el Ayuntamiento de Burgos, uno de los consistorios más generosos del país, ha comprometido para 2009 el 0,94 por ciento a este fin (y en 2010 llegará al 1 por ciento). Eso se ha traducido en 1,6 millones de euros, que sumados a 521.000 de la Diputación, cerca de 2 millones de la Junta más un millón que han generado las propias asociaciones gracias a las cuotas de socios han alcanzado los 5 millones.
El área educativa copa un alto número de los proyectos desarrollados (construcción o arreglo de escuelas, bibliotecas...); otra de las áreas importantes es la sanitaria desde el punto de vista educacional, formando promotores indígenas, de zona, locales...; están en auge otro tipo de proyectos, denominados de soberanía alimentaria: producción, elaboración de alimentos y comercialización de los mismos para el desarrollo agrolocal, toda vez que en muchos de estos países está pendiente una reforma agraria que impulse la mecanización del campo y que éste sea fuente de beneficio económico. Un eje importante de este tipo de proyectos es el empleo, como reconoce Carmen Díaz.
La cooperación al desarrollo tiene tres pilares: la cooperación internacional, la ayuda humanitaria o de emergencia y la sensibilización, explican los representantes de la Unidad Territorial. Las asociaciones que trabajan desde Burgos se centran principalmente en la primera y en la última.
Perú y Bolivia -por cultura, tradición, por lengua- se llevan alrededor del 40 por ciento de la cooperación al desarrollo de Burgos y de Castilla y León por poco más de un 30 por ciento que se lleva África, el continente olvidado, el más necesitado; el resto en Asia, principalmente en India. En este sentido, consideran que África debe ser el gran objetivo. Así, el Ayuntamiento de Burgos prima aquellos proyectos que tienen destino en el continente negro.
En muchas ocasiones, la solidaridad de los ciudadanos se concentra en la ayuda humanitaria urgente y puntual, cuando por ejemplo se produce una catástrofe natural terrible. «Esto mueve dinero, multitudes, pero no conciencias», subraya Carmen Díaz, e incluso llega a ser perjudicial para las ONG, «estropea muchas veces la labor de estas asociaciones: que si no llega la ayuda, que si se lo quedan los gobiernos, los señores de la guerra... Este es el gran problema». Con dolor, Díaz reconoce que, pese a la ingente labor de cooperación que se lleva a cabo, ésta es una simple tirita de la ayuda oficial la desarrollo. «Aunque deberíamos ser una alternativa real, porque nuestros países tienen la técnica, los medios, la universidad... para dar la vuelta a esta situación, apenas movemos el 11 por ciento. Pero sí la sensibilización, que creemos es un soporte esencial». En este sentido, la ayuda humanitaria urgente (que llega a alcanzar el 30 por ciento) suele quedarse ahí, «pero no va más allá, no se crea desarrollo», apostilla Díaz.

La unidad

Luis Garmendia se muestra esperanzado de que el domicilio burgalés de la coordinadora pronto cambie de sitio (hoy sus miembros trabajan en un piso). «Para desarrollarnos de la mejor manera posible y para crear una infraestructura mejor porque es mucha la labor que tenemos que desarrollar necesitamos una nueva sede». En este sentido, esperan poder acceder por fin a un local municipal en la calle Aranda de Duero que les permitirá trabajar más cómodamente.
No son muchos los que están en la pelea, pero sí importantes; afortunadamente, los socios de las ONG sí son numerosos, pero, en general, nunca son todos los necesarios. A este respecto, para los responsables de la Unidad Territorial de la Coordinadora de ONGD la juventud brilla por su ausencia en este ámbito, «aunque hay jóvenes concienciados y solidarios. La gente de Burgos es solidaria, señala Díaz, «pero había que explicar qué es solidaridad. Desde el punto de vista institucional, sin duda lo es, ya que se destinan cantidades importantísimas de dinero a proyectos. Pero individualmente, desde el compromiso y la conciencia de cada uno, tendríamos que cuestionarnos esto».
Así, creen que existe un evidente desinterés de la ciudadanía en general por la importante cantidad de dinero que destina el Ayuntamiento de Burgos, por ejemplo, con los impuestos de los burgaleses hacia estos proyectos. «Nuestra obsesión es hacer promover en la gente ese interés, esa preocupación», insiste Garmendia. Una sensibilidad de la que sí hacen gala, aseguran, los técnicos municipales, facilitando el trabajo por la cooperación, al igual que los responsables políticos, «un modelo desde la época de Valentín Niño».

Objetivos

La coordinadora regional, creada en 1991, agrupa a 57 organizaciones no gubernamentales para el desarrollo de la región. Sus objetivos son colaborar en el aumento y la mejora de una cooperación internacional al desarrollo de calidad; la formación de una conciencia ciudadana crítica y reflexiva sobre la situación de los pueblos menos favorecidos a través de actividades formativas, cursos, foros de debate...; coordinar esfuerzos para obtener recursos humanos y materiales que contribuyan a la cooperación al desarrollo; fomentar la educación para el desarrollo y la cooperación descentralizada; motivar e implicar a la opinión pública en una participación en la búsqueda de soluciones; y promover la difusión de información y documentación sobre Cooperación para el Desarrollo a través del Centro de Documentación.

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